Los pronósticos coinciden en que la primavera y el verano se­rán más lluviosos que lo habitual, con milimetrajes que podrían estar por encima del promedio histórico, y las construcciones comenzarán a pasar factura si no se les hace el mantenimiento adecuado.

Las humedades son el mayor dolor de cabeza en una casa y, si no se solucionan a tiempo, las consecuencias pueden desequilibrar cualquier presupuesto destinado a la vivienda.

Por eso, los especialistas recomiendan anticiparse a las lluvias y realizar el mantenimiento adecuado, sobre todo en techos y paredes exteriores.

La demanda de pinturas fibradas y membranas en sus distintas versiones está en su pico más alto. Los últimos fines de semana se vendieron gran cantidad de tachos de pintura, materiales que no son nada baratos. Para tener como referencia, uno de membrana líquida de 25 kilos ronda los mil pesos y rinde –en el caso de un techo nuevo o al que hace tiempo no se le hace un mantenimiento–, un metro cuadrado por kilo.

Por dónde empezar

La arquitecta Cecilia Grenón, del estudio Grenón Arquitectura e Ingeniería, indicó que antes de que empiece la época de lluvias, lo primero que hay que hacer es subir al techo para ver en qué estado está.

“En los techos planos, si hay árboles cerca, es probable que haya hojas tapando desagües. Hay que limpiar. En el caso de los inclinados, hay que verificar que las canaletas no estén rotas y que no se esté filtrando agua si están un poco separadas de la pared”, dijo.

En un paso más avan­zado, hay que re­visar la presencia de fisuras, sobre todo en las uniones. La arquitecta señaló que, “dependiendo de la magnitud de la grieta, habrá que sellar con vendas, por ejemplo, o directamente resolverlo con 
la pintura”.

Si hay que sellar, primero se debe abrir la grieta, limpiarla bien y recién ahí aplicar el producto sellador.

En cuanto a los techos de madera, suelen trabajar principalmente en verano. El punto más crítico suelen ser las uniones con la pared, por donde se puede filtrar el agua. Lo mismo ocurre con la chapa que se calienta durante el día y se enfría durante la noche.

Si el techo está cubierto de tejas, es importante que no haya rotas por donde se pueda filtrar la humedad. “Cambiarlas puede ser complicado, porque se colocan trabadas. Hay que ver cada caso”, explicó la arquitecta.

En el caso de que el techo ­esté cubierto de membrana, 
la vida útil va de los cinco a los 10 años, de acuerdo a la calidad. Si está rota en alguna parte, 
el agua ingresa y se hacen lagunas.

A veces hay que retirarla por completo, pero para que el trabajo quede bien y la membrana líquida adhiera, no tiene haber restos de pintura asfáltica.

“Nosotros recomendamos que si la membrana está muy pegada, volver a colocar el mismo material, o hacer una carga nueva para luego pintar”, dijo Grenón.

En casas viejas, sobre todo, a veces es necesario aplicar aireadores para ventilar. “Antes se hacían cargas de tierra. En esos casos no hay forma de sacar la humedad si no es con un aireador”, explicó.

Si hay humedades

Las humedades dentro de la ­casa son un indicio claro de 
que algo anda mal. “Hay que fijarse bien si la humedad es del techo o por condensación. En invierno suele pasar que los techos se humedecen porque los ambientes no están bien ventilados”, explicó Cecilia Grenón. En ese caso, basta con dejar entrar aire.

Las humedades pueden aparecer de muchas formas. Primero, la pintura se oscurece. “La mayoría de las veces por falta de mantenimiento del techo. Si hay ampollas es porque ya pasó más”, dijo.

Ariel Torres, asesor de Pintecord, dijo que en un techo nuevo hay que colocar un kilo o litro de fibrado o membrana líquida por metro. “La primera mano se debe diluir y luego aplicar con rodillo, pincel o una máquina especial”, indicó. Generalmente, son tres manos.

Como una casa nueva tiene un período de estacionamiento, al comienzo, “hay que darle una mano una vez al año; luego, cada dos o tres”, dijo. En esos casos, a la pintura ya se la puede hacer rendir cinco metros cuadrados por litro.

A las grietas se las puede trabajar con vendas. “Viene en rollo, y se pega con un producto de impermeabilización. Se ponen una o dos capas de venda y por encima la pintura”, explicó Torres.

En Pintecord venden un fibrado de 20 litros en 699 pesos y la membrana en pasta, de 24 litros, está en 995,15. Una de la marca Sherwin Williams, de 25 kilos, vale 1.190 pesos.

Martín Pereyra, encargado de una sucursal de la pinturería Colores, agregó que “el techo debe estar bien limpio, libre de arenilla, antes de aplicar la pintura”. Entre capa y capa, “lo ideal es dejar 12 horas de secado”.

El vendedor dijo que el mantenimiento “no es un trabajo complicado” y que “no hace falta contratar un especialista”.

Lluvias fuera de lo normal

“El Niño”. El Servicio Meteorológico de Estados Unidos y la agencia espacial de ese país (Nasa) advirtieron que el fenómeno climático conocido como “El Niño” se está fortaleciendo y podría ser uno de los más poderosos en décadas. Algunos informes lo ubican como el peor de los últimos 70 años.

Qué es. Consiste en el calentamiento de las aguas ecuatoriales del Océano Pacífico. El ­pico de ese fenómeno llegaría a fines de la primavera al Hemisferio Sur, con un 90 por ciento de probabilidades de que continúe ­durante todo el verano. Por lo tanto, llegaría a los primeros meses de 2016.

Más lluvias. Pablo Mercuri, director del Centro de Investigaciones de Recursos Naturales del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta), dijo días atrás que se espera un período de lluvias “muy superior al normal”, al menos hasta diciembre. Por su parte, el meteorólogo cordobés Marcelo Madelón añadió que los efectos de “El Niño” ya se perciben en Córdoba, con un agosto en el que llovió el triple de lo habitual.

Fuente: www.lavoz.com.ar